Añoro volver a jugar en tu pelo. Y volver a dejarme llevar entre las zarzas de tus susurros. Como perderme en una maraña de sensaciones grises. Aunque jamás haya pasado.
Añoro volver a tocar tus manos. Y que sean ellas las que envuelvan mi cuello. Como querer escapar de una muerte ya sentenciada. Aunque jamás haya pasado.
Deseo volver a observarte desde el silencio, agazapado. Como un predador que espera encerrado en su libertad la oportunidad de vencer para sobrevivir. Para verte sonreír. Añoro volver de tí, de cualquier parte. Y hacia ningun lugar. Aunque jamás haya pasado.
Añoro la oportunidad de poder compartir dos segundos de cordura y los más de locura. Añoro aquel dia en el que por fin te pueda escuchar. En el que sepas quién soy yo de verdad.
Añoro tus abrazos, tu cálida piel morena y tus oscuros y suaves ojos. Y el tacto de esos labios que jamás he probado. Porque pienso y eres tú... aunque jamás haya pasado.
Añoro poder hablar contigo, porque desde que te ví... ya nada es igual. Porque nada es igual, aunque en realidad, de todo, jamás ha pasado.
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