lunes, 20 de septiembre de 2010

Sum

Soy cada segundo de aire respirado. Soy cada amanecer observado y cada gramo de cal. Soy la luz que toqué con la punta de los dedos después de besar la oscuridad. Soy el abrazo frío de la cálida soledad. Soy cada segundo que pasa esa puerta cerrada...pero también lo soy cuando la abres. Soy un mar en calma enfurecido por un Dios que no existe. Soy las ganas de llorar en medio de la contienda. Soy el fragor de la batalla y el rugido del cañón cuando por la boca sólo se disparan palabras. Soy prosa, pero me torno verso cuando veo tu cuerpo desnudo. Soy cada milímetro de tu piel, soy cada gota que vive en tu boca. Soy cada anochecer compartido, soy cada efímero latido. Soy lo que debo ser cuando no me conviene. Soy cayado que rechina contra el suelo, en ecos de silencios sordos. Soy sórdidos amaneceres con piernas quebradas y tristes sonrisas. Soy vástago y miel. Soy tarugo y hiel. Soy el perdido, el desaparecido entre la incertidumbre de tu ayer. Soy el que sólo se encuentra, en la esperanza de encontrarte mañana. Soy cada palabra escrita, cada marioneta rota. Soy un juguete de sólida porcelana, más blanco que tu insana pupila. Soy cada vez que tengo ganas de ser quien es tu lánguido cielo. Soy cetrino y sobrio, cuando pintas de luz mis raídos rincones. Soy la tiniebla de tu despertar. Soy al que nunca debiste hablar. Soy cada persona que conocí, soy quien quiso hacerme daño. Soy aquel que me ayudó a levantarme. Y soy el que volveré a caer. Soy culpable del verdugo, soy soldado y coronel. Soy de los labios la sonrisa, de la sonrisa el entristecer. Soy inocente de ser. Soy muerto rodeado de vivos. Soy un vivo que entre la gente no sabe correr. Soy cada impulso preciso que dicta que me calle. Soy cada sabor de un alboroto y las ganas de saltar. Soy lo que al dia le sobra de la noche. Soy lo poco que de mí se deba extrañar. Soy naufrago perdido cuando se pierde, solo en mitad de tu mar. Soy la música que de mis pálpitos el reloj hace sonar. Soy caricia. Soy amar. Soy la más dulce mentira, soy la más dolorosa verdad. Soy el odio. Soy mi pelo. Soy el susurro que me hace despertar.

Soy lo que debiste olvidar cada vez que me recuerdo. Soy lo que recuerdo que debí olvidar. Soy el tiempo impasible, enemigo de tu escudo roto. Soy la vejez añorando retornar. Soy años de suplicio y penas por contar. Soy penas abrazadas y largos tragos de sal. Soy la abierta herida. Soy lo que la noche le pide al día. Soy la última bala de mi recámara. Soy mi peor aliado y mi mejor enemigo.

Soy lo que soy...
¿O no?

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