martes, 14 de septiembre de 2010

No volverá



No volverá a caer la fría gota
de mis cansados ojos negros.
No volverá a ser la noche rota,
ni a pronunciar mis labios sonetos.

No despuntarán albas sordas
del oscuro compás mis latidos.
No velará mi alma triste y sola
ni a despertarme del gris olvido.

No será quién me venza a mí
porque de todo, fui ya vencido.
Ni a colorear de rojo el olivino
del corazón que solo sabe latir.

No volverán mis blancas manos
a consolar tu rizada y afilada piel.
No caeré, sino he caído ya, en vano
ni a caminar cuando estoy en pie.

No se volverán mis ojos a abrir,
para contemplar tu desnudo abril
arropado por mi gélido invierno.
Ni volveré a soñar, pues sueño de tí.

No intentará mi pecho desierto
a tu pelo, cavar trincheras de miel.
No seguirá el incombustible embrujo,
de tu boca, que es fría como la hiel.

No tendré que repetir estas líneas,
ni a prometerte que siempre te amaré.
No tendré que esconderme de tu idea,
ni a sobrevivir para de nuevo perder.

No tendré esta noche del viento nada,
pues lo único que de ti tenía,
eran las suaves y cálidas madrugadas.

No llevaré puesta nunca de ti nada,
pues lo único que tenía de tí
era la sonrisa falsa, y la cara marcada.

No caerá de la luna un reguero de tinta
pues lo único que escribí,
eran versos marcados en mi tosca frente.

No será mi vida ya la que sea distinta
pues lo único que sentí
era dejar escapar versos y a la gente
por tí.








No hay comentarios:

Publicar un comentario