
Siempre soñé con la oportunidad.
Todos soñamos con ella. Nos da vigorosidad, nos vuelve distintos. Yo sigo soñando con mi oportunidad.
Siempre quise tener una noche, cerrada, solo al pensamiento y a la imaginación. Al querer y no poder. Al tener... y no saber.
Siempre supe que las palabras no son más que meros fragmentos de lo que pensamos. Y eso siguen siendo sentimientos, en la mayoría de los casos ¿no?
¿Y los recuerdos? los recuerdos también son sentimientos, encontrados a veces. Yo siempre recordaré aquella noche, como algo más que un sentimiento.
Tener frío, no es más que una sensación a veces desagradable. ¿Por qué tener frio cuando quizás estés acompañado de alguien especial?
Hablar de nada en particular, un gesto... y nada más
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